jueves, 15 de octubre de 2015

Parásitos intestinales en cachorros

Parásitos intestinales en cachorros

Nuestro pequeño amigo puede nacer ya con parásitos intestinales o adquirirlos a través de la lactación materna. Del mismo modo, es posible que se infesten también por ingestión.
Algunos de los parásitos más comunes que causan la diarrea en los cachorros son nematodos o gusanos redondos y cestodos o gusanos planos.  Pueden sufrir también giardiasis o coccidiosis, resultando en síntomas gastrointestinales tales como la diarrea. En cualquier caso, es imprescindible acudir al veterinario, que instaurará un tratamiento adecuado, y observar unos buenos hábitos de higiene para evitar re infestaciones y la transmisión a a otros animales de la casa.
Es importante, pues, una correcta desparasitación del cachorro, al llegar a casa y más tarde periódicamente tal como nos lo aconseje nuestro veterinario.
Infecciones víricas

La diarrea es uno de los síntomas más comunes de varias infecciones virales caninas que afectan al tracto gastrointestinal, siendo la más grave y conocida la producida por el parvovirus canino o parvovirosis, aunque en los últimos años también son comunes los brotes de coronavirus que cursan con un cuadro clínico similar.
Son infecciones altamente contagiosas y se transmiten fácilmente  a través de la exposición a las heces de un perro infectado o incluso nosotros podemos llevar el virus si visitamos un criadero infectado. Cuando aparte de la diarrea se presentan vómitos repetitivos es probable que se trate de una enteropatía vírica. Es muy importante actuar rápidamente ante una sospecha de parvovirus o cualquier otro virus gastrointestinal, pues puede comprometer seriamente la salud e incluso la vida del cachorro.

En estos casos, la prevención mediante un completo plan de vacunación resulta primordial para proteger a nuestro perrito.



miércoles, 14 de octubre de 2015

Encuentran un tratamiento para curar perros enfermos de leishmaniosis

Encuentran un tratamiento para curar perros enfermos de leishmaniosis



Gracias a este sistema sería el propio organismo del perro el que eliminaría el parásito.

El tratamiento ha sido desarrollado en Dioinmune, escisión del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid, y permite que sea el propio organismo del animal quien combata la enfermedad. Desde Dioinmune declaran que su descubrimiento supone una novedad y una alternativa totalmente eficaz a los tratamientos actuales, que no consiguen acabar con la enfermedad.
La leishmania es un microorganismo que puede habitar en varios organismos, entre ellos los de humanos y perros. España es un país donde habita este parásito, aunque los casos son más numerosos en los perros.
Según sus descubridores, el tratamiento no es tóxico y solo despierta el sistema inmune de forma que pueda defenderse por sí solo. . Por el momento el tratamiento ha supuesto que un 95% de casos en los que se ha podido ganar la batalla a la enfermedad, que hasta ahora solo se había conseguido paliar.
Desde este organismo explican que la petición de la autovacuna es sencilla y que debe llevar un proceso, en el cual lo primero que se deberá hacer es extraer, una vez diagnosticada la enfermedad por un veterinario cualificado, una muestra del ganglio poplíteo que se deberá remitir a la dirección que figura en la propia solicitud mediante los medios que proporciona Dioinmune para su correcto transporte. Una vez reciben la muestra, la inoculan en un medio que promueve el crecimiento de los parásitos y cuando hay suficiente muestra se procede a desactivar el microorganismo y se somete a un proceso que hace que la respuesta del sistema inmune del perro vaya a ser óptima para la eliminación de la enfermedad. Cada vacuna fabricada es diferente para cada perro, y guardan en el propio laboratorio durante un año una muestra por si hubiera que repetir el tratamiento en tu mascota.
Una vez acabado todo este proceso, recibirás dos vacunas, una para administrársela a tu perro en el momento en el que llega y otra de repetición para suministrarla a los 15 días siguientes a la primera vacuna. Si a tu perro le han diagnosticado leishmania, acude a tu veterinario y solicitad este tratamiento que hasta ahora ha conseguido un 95% de eficacia.




Depresión en perros

Depresión en perros

 

Al igual que los humanos, nuestros perros también pueden sufrir de depresión, el mayor problema de esto es que al no poder hablar y comunicarnos de una manera fácil lo que están padeciendo hace que este grave problema sea un poco difícil de detectar.

Posibles causas de la depresión en perros

La llegada de un nuevo miembro a la familia (un bebé u otra mascota).

Una mudanza.

Un cambio en la rutina.

La pérdida de un hermano peludo o de un integrante del hogar.

Los cambios en el clima.

La falta de un guía en la familia, no incentivar el ejercicio, no fomentar la  sociabilización con otros perros y la sobre – protección.

Podemos decir que los cambios repentinos en su entorno conducen a este padecimiento, nosotros somos los culpables de ello si no ayudamos a nuestra mascota cuando empecemos a notar los cambios.

Resulta muy difícil ver a nuestras mascotas en este estado pero no nos debemos asustar, con mucha paciencia y amor lograremos que nuestro perro vuelva a ser el mismo.

Cualquier perro, de cualquier raza se puede deprimir, especialmente los que recién salen de una protectora o albergue. 

Síntomas de la depresión en perros

Si conocemos bien a nuestro perro nos daremos cuenta con mayor facilidad que está a punto de deprimirse. Al igual que los humanos, los perros nos muestran con su comportamiento si están deprimidos.

Los síntomas podemos confundirlos con simple aburrimiento o cansancio resultando un poco difícil de detectar la depresión.

El perro se muestra apático y desinteresado a las cosas que le emocionaban anteriormente.

Cada vez más empiezan a alejarse.

Trastornos del sueño.

Cambios en los hábitos alimenticios, pueden dejar de comer hasta hacerlo excesivamente.

Sed excesiva.

Dejan de sociabilizar con sus pares, apartándose aunque los provoquen para jugar.

Algunos pueden llorar o gemir repetidamente y mostrarse inquietos o nerviosos, se esconden por largo tiempo o buscan mucho a sus papás humanos.

En casos muy graves se pueden causar daño a ellos mismos y dejar de comer.

Debemos analizar la relación que tenemos con nuestro perro para poder encontrar las causas más probables que estén ocasionando este trastorno.

Si tu perro está presentando esos síntomas no dudes en llevarlo inmediatamente a un veterinario, la depresión es un problema que requiere de mucho cuidado y no hay que restarle importancia. Es necesario que lo lleves a consulta médica dado que muchas de las conductas mencionadas anteriormente también pueden ser el resultado de algún problema físico y no necesariamente estar relacionado con la depresión.

Tratamiento de la depresión en perros

 Si el médico resuelve que tu perro está pasando por un cuadro depresivo es muy importante encontrar las causas para empezar de inmediato a establecer estrategias según el tipo de problema que haya causado ese estado en tu mascota. El médico puede diagnosticar si se trata de un problema físico o psicológico y de esa manera poder saber el tipo de terapia que se podrá aplicar en tu perro.

Es importante que tengas en cuenta las siguientes recomendaciones que seguramente el veterinario podrá sugerirte:

Dedícale tiempo a tu mascota, juega con ella, haz las cosas que más le gustan (camina, salir en auto, correr, hacer ejercicio). Pasa más tiempo abrazándolo y acariciándolo, mantenlo ocupado.

Si lo tienes que dejar solo en casa, déjale la radio o la televisión encendidas para evitar que se sienta solo. También existen juguetes interactivos que le servirán de entretenimiento.

Premia a tu perro cuando demuestre un comportamiento positivo, bríndale golosinas cuando esté feliz y no para hacerlo feliz ya que si está deprimido asumirá que es bueno seguir estando así y será aún más difícil sacarlo de ese estado.

Llévalo a que sociabilice con mas perros en el parque en caso de que no tenga compañía de otras mascotas en casa.

Si la depresión es causada por un desequilibrio químico los médicos podrán recetar medicamentos, recuerda que nunca debes medicar a tu mascota sin consultar con el veterinario.


Con mucha paciencia y cariño tu perro sin duda alguna volverá a hacer el mismo de antes.